10 febrero 2026.- La presidente de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, Lucila Apoliner se refirió a la problemática de los perros asilvestrados y la matanza de animales ocurrida días atrás protagonizados por los mismos.
Apoliner recordó que la problemática “la venimos padeciendo en la zona productiva hace muchos años ya, este flagelo existe hace más de cuarenta y cinco años”. Y consideró que en este momento es necesaria “una decisión política y una muestra de voluntad política de solucionar esto ante esta situación tan grave”.
Recordó además que “no se trata de tener normas, sino que las normas hay que cumplirlas” para lo cual consideró necesario “asignar presupuestos, que es lo que básicamente no está sucediendo en Tierra del Fuego”.
Incluso recordó que desde “el año 2012 estamos en emergencia, la ganadería, la actividad agropecuaria está en emergencia por este tema y hoy en el 2026 seguimos con una situación muy grave”.
Y remarcó que de acuerdo a lo conversado con “gente de universidades; del CADIC, y el CONICET estos perros ya no son mascotas, no son nuestros perros que tenemos en nuestra casa, sino que es una especie exótica invasora, son perros asilvestrados, entonces, se manejan con estas conductas” lo cual provoca “un desastre ambiental muy grande por irresponsabilidad de los seres humanos”.
Apoliner explicó que se trata de “jaurías que se desplazan de un campo al otro, o sea, lógicamente, salta, cruzan alambrados, tranqueras, de una propiedad a la otra, no conocen de límites entonces es muy difícil domesticarlos”.
Por lo tanto “según la normativa vigente y de acuerdo a una resolución del 2008 se permite la caza de estos animales cuando están en las áreas rurales, no así en las áreas urbanas. Entonces, cuando uno llega a encontrarse con estos animales en el campo, bueno, esa casa está autorizada”.
Y además consideró que otro de los problemas es que “Tierra del Fuego tiene una ley de provincia no eutanásica” y señaló que en la actualidad hay 14000 perros sueltos en Ushuaia, 12000 en Río Grande y alrededor de 3000 en Tolhuin y si realmente no se pueden sacrificar hay que pensar en hacer un IPV para alojar todos esos perros, porque no hay no hay caniles ni presupuesto que den abasto” señaló con ironía.
Por lo cual reclamó “campañas fuertes, ordenadas y prolijas para manejar las poblaciones caninas de las ciudades, porque lo que venimos viendo a través del Comité de Seguimiento de la ley y de acuerdo al conteo que ha hecho la comunidad científica se sabe cuántos perros hay en las ciudades y si estamos hablando de doce mil en Río Grande, catorce mil perros, este, sueltos en la calle, de libre circulación, sin tenedor responsable, imagínese que castrar 1900 o 2000 es casi insignificante”.
La productora explicó que “tener un corderito que después se pueda vender para comer al asador o para para abastecer la demanda del turismo, que es una industria que parece que la provincia le destina mucho esfuerzo para desarrollar tarda tres años en producirlo. Entonces, en este caso de la Escuela Agrotécnica son tres años completos de esfuerzo de profesores, de instructores, de alumnos”, por lo tanto “es mucho esfuerzo que se pierde así de una noche a la mañana por irresponsabilidad, por desmanejo”.
También criticó la falta de cumplimiento de las normativas porque “en Río Grande la normativa de manejo de perros y de mascotas es muy clara, o sea, los perros no pueden estar sueltos, tienen que estar con collar y correa dentro de un patio, y si uno tiene más de tres, tiene que estar inscrito como una cabaña. Entonces, cuando eso no se cumple, bueno, lamentablemente, alguien se tiene que hacer responsable”, reclamó.

