8 enero 2026 .– Oscar Mauricio Ulloa (Licho) había sido derivado a Buenos Aires a partir de un diagnostico de Cáncer por lo que tenía un “tratamiento oncológico por linfoma, iniciado en mayo del 2025, como consecuencia de una recaída de la enfermedad que ya había atravesado en 2016. Desde hace más de diez años, luego de su primer episodio oncológico, realizaba controles anuales de manera regular, llevando una vida normal” según relató su hija en las redes sociales.
Contó que “en mayo del 2025, acudió a realizarse estudios en el Hospital Británico de Buenos Aires, donde se atendía históricamente. Allí nos encontramos, de manera abrupta e inesperada, con que la obra social OSEF había sufrido un corte de prestaciones porque el Hospital de Buenos Aires había suspendido la atención por falta de pago”.
Lo cual generó “un nivel de estrés enorme para el paciente, en un momento en el que la estabilidad emocional es fundamental y cualquier sobresalto no colabora en absoluto con una enfermedad oncológica” por lo que debieron continuar el tratamiento “en el Hospital Italiano”.
En dicho contexto la hija del paciente relató que tenían “indicación médica urgente de una nueva medicación. La obra social OSEF no está brindando la medicación correspondiente” aunque las drogas estaban autorizadas pero el pago aún no fue actualizado, lo que impide que la medicación sea entregada”.
Recordó además que situación similar “atravesamos en el inicio de un tratamiento. Hoy, nuevamente, el tiempo corre en contra”.
Finalmente había señalado que “la medicación actual fue solicitada el 18 de diciembre, luego de que el tratamiento iniciado en agosto no haya cumplido con las expectativas médicas ni con la respuesta esperada en el paciente”.
Y aseguró que “todo este recorrido ha sido violento, desgastante y profundamente injusto. Juega con la esperanza, con los tiempos y con la vida de una persona que enfrenta una enfermedad grave, donde cada día cuenta”.
