25 Noviembre 2025.- El secretario de Derechos Humanos del CECIM La Plata cuestionó la designación de Carlos Presti como ministro y alertó sobre el alineamiento militar con Estados Unidos y la falta de un proyecto soberano de defensa.
En el feriado del Día de la Soberanía y en una entrevista con La Mañana del Pueblo, Ernesto Alonso, secretario de Derechos Humanos del Centro de Ex Combatientes de Malvinas (CECIM) La Plata, lanzó duras críticas al Gobierno nacional por la posible designación del militar Carlos Presti al frente del Ministerio de Defensa. Según sostuvo, esta decisión “constituye un riesgo institucional” y profundiza un rumbo que “aleja a la Argentina de la defensa de la soberanía nacional”.
“El problema no es si el ministro es militar o civil; el problema es qué Fuerzas Armadas necesita la República Argentina”, afirmó Alonso, quien remarcó que, a 41 años del retorno de la democracia, “todavía no se logró consolidar una formación militar acorde a un proyecto nacional soberano”.
“Presti es un negacionista y asume un rol político partidario”
Alonso advirtió que la figura propuesta por el Gobierno “es el delegado directo del Presidente ante las Fuerzas Armadas” y que su llegada al gabinete implica un salto político inédito: “Hace pocos días era jefe del Estado Mayor Conjunto y ahora pasaría a un rol partidario”.
El secretario del CECIM también recordó los antecedentes familiares: Presti es hijo de Roque Presti, exjefe del Regimiento 7 de La Plata y del Área 113 durante la dictadura, investigado por crímenes de lesa humanidad. “Es imposible hablar de un militar de la democracia cuando proviene de una trayectoria vinculada al terrorismo de Estado”, aseguró.
Además, denunció que en el Ministerio de Defensa “las oficinas de Derechos Humanos están hoy dirigidas por negacionistas” que buscan “borrar con una goma la historia reciente” ante los nuevos cadetes.
Tres errores históricos
Alonso sostuvo que las Fuerzas Armadas están a punto de “cometer un tercer error histórico”, comparable con:
- El golpe de Estado de 1976, que “todavía no lograron asumir ni reparar”.
- La recuperación militar de Malvinas, que caracterizó como “una tragedia operada con lógica de gesta pero que dejó un país condicionado militarmente hasta hoy”.
- La subordinación geopolítica actual, que —según señaló— se expresa en el alineamiento con Estados Unidos y en la falta de un proyecto de soberanía territorial y de defensa.
“Los jefes militares rinden pleitesía cada vez que llega el Comando Sur”, afirmó, mencionando el interés estadounidense en instalar una base en Tierra del Fuego. También cuestionó los ejercicios conjuntos en bases navales argentinas y la aspiración de algunos sectores uniformados de incorporarse a la OTAN.
“Una Fuerza Armada sin formación soberana es un riesgo para el país”
Para Alonso, detrás del nombramiento de Presti hay un problema más profundo: “la concepción ideológica” de las Fuerzas Armadas. Recordó que en encuestas internas, Malvinas aparece recién “tercera o cuarta” entre las hipótesis de conflicto. “Eso demuestra que no se pudo modificar el núcleo doctrinario heredado de la dictadura”, afirmó.
También denunció el desmantelamiento de los archivos utilizados como prueba en juicios por delitos de lesa humanidad, el vaciamiento de la obra social IOSFA y la falta de posicionamiento del Gobierno ante avances británicos en las islas.
Argentina sin proyecto de defensa
El dirigente del CECIM sostuvo que el gobierno de Javier Milei “está lejísimos de la defensa de la soberanía nacional” y que sus políticas “tensan la estructura institucional”. Aseguró que la crisis económica y el alineamiento con Estados Unidos abren la puerta a una posible utilización interna de las Fuerzas Armadas: “Quieren llevarlas otra vez de las narices al conflicto interno, y la sociedad no lo va a permitir”.
Alonso también vinculó el escenario nacional con la política internacional: “Argentina votó en la ONU junto a Estados Unidos e Israel, dejando de condenar la tortura. Es un retroceso gravísimo”.

