Río Grande, sábado, 20 de abril de 2019

El Municipio inauguró la segunda de las nueve plazas anunciadas hace un año y medio.

Vecinos del Barrio de Chacra II y especialmente alumnos del CAAD, finalmente podrán acceder a una de las 9 plazas prometidas por el intendente Melella y aprobada, en el 2008, por el Concejo Deliberante. La lentitud para concretar las obras parece ser una distinción de la gestión del Gobierno municipal.
El Municipio inauguró la segunda de las nueve plazas anunciadas hace un año y medio.

 RIO GRANDE.- (25 de abril) La nueva plaza ubicada en Chacra II fue bautizada con el nombre de Mafalda aunque también se podría haber llamado “La tortuga Manuelita” pero el Municipio optó por el personaje de Quino y contó con la autorización del reconocido autor para concretar el proyecto. Insistimos en la lentitud de la gestión de Melella porque al igual que muchos vecinos de Río Grande vemos que nos llenan de anuncios y promesas de grandes obras pero las mismas nunca se concretan o bien demoran más de lo imaginable.

La inauguración de la plaza Mafalda, sin embargo, no es una idea original que la gestión de Melella haya promovido como se pretende hacer creer a la sociedad ocultando que se trata de una Ordenanza aprobada por la gestión de Concejales que concluyó su mandato en Diciembre del 2011 que justamente hacía referencia a la plaza inaugurada ayer, aunque no tenía ese nombre, pero además promovía “la implementación de un programa de remodelación, adaptación e implementación de juegos alternativos, en las diferentes plazas de la ciudad”.

Sin embargo en su discurso Melella ocultó este aspecto, a nuestro entender importante de la historia de la plaza, al dar las gracias a los Concejales que aprobaron Ordenanzas de carácter social cuando en realidad deberían ser los Concejales “mandato cumplido” quienes deberían agradecer que finalmente el Municipio cumplió con una norma dictada por el cuerpo legislativo.

Claro que deberían ser los propios Concejales los que reivindiquen su trabajo y las normas que se aprueban y que después se convierten en letra muerta por las distintas gestiones municipales, hecho que deja “pintado” al poder público más representativo de la sociedad.

Por lo tanto, en el marco del cumplimiento de las normas aprobadas, la inauguración de la plaza Mafalda es un ejemplo claro de la lentitud con la que el Municipio ejecuta las obras, y si bien hay otros ejemplos, este caso en particular también ridiculiza a la propia gestión Municipal que a través de su principal responsable, el Intendente Gustavo Melella, anunció 9 de estas plazas hace un año y medio y Mafalda es apenas la segunda de ese impactante anuncio que generó numerosas expectativas.

A esto hay que agregarle el estado de abandono y desidia que se advierte en otros lugares de esparcimiento. El cono de sombra, el Skate del CGP Padre Zink y las plazas barriales son testigos mudos de esa política municipal de desentenderse de los lugares dónde pueden reunirse los adolescentes; los niños; e incluso las familias.

El propio Intendente, ayer por la tarde, al inaugurar la plaza Mafalda buscó justificar las demoras para construir las restantes plazas inclusivas. Y manifestó: “Cuando apenas asumimos la gestión, (al parecer no conocía la Ordenanza N.R.) pensamos en renovar algunas plazas, la primera fue en el barrio CGT, la segunda estaba pensada ésta; también en Chacra IV; Margen Sur en la que estamos esperando que llegue el césped sintético para poder inaugurarla junto con las canchas; después sigue la de la calle Sarmiento; acá muy cerca frente al Polideportivo (‘Carlos Margalot’) tenemos una plaza a medio terminar desde hace mucho tiempo y es una deuda social que tenemos que saldar, y hay otras plazas más”.

Por lo tanto no queda otra opción que apelar a aquella máxima judicial “A confesión de partes, relevo de pruebas”.

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