Río Grande, martes, 23 de abril de 2019

Usurpación: Hay nuevas reglas en la ciudad.

La crisis de la ocupación irregular concluida ayer sábado de manera pacífica sirve para refrescar la memoria de la clase política sobre la necesidad de avanzar en políticas de Estado eficaces; rápidas y transparentes, que permitan garantizar, no ya el acceso a la vivienda, sino lo más básico, el acceso a la tierra. Es verdad que la desidia de muchos años y una clase dirigente con otras prioridades, y otros intereses favorecieron a unos pocos, pero ahora hay nuevas leyes, y la gente también exigirá más resultados.
Usurpación: Hay nuevas reglas en la ciudad.

 RIO GRANDE.- (9 de marzo) En la soledad de las decisiones difíciles, el intendente Gustavo Melella resolvió que su gestión no permitiría la ocupación de predios fiscales que pertenecen al Municipio. La revolucionaria postura le significó la antipática decisión de reclamar el desalojo pacífico de los lugares ocupados por personas que entre sus razones tienen, nada menos, que la necesidad de contar con un pedazo de tierra para construir su vivienda.

Claro que también es necesario aclarar que muchas de esas personas son usadas por algunos políticos que se escudan detrás de las necesesidades de la gente para hacer política barata y llevar algunos porotos para su anotador.

Al margen de los agravantes y los atenuantes, la realidad vuelve a decir su cruel verdad, la gente necesita tierra y eso, en una provincia como Tierra del Fuego, es casi un despropósito.

El Intendente de Río Grande no esta ajeno a esta situación e incluso fue uno de los anuncios formulados durante el discurso de apertura del período de Sesiones Ordinarias dónde realizó numerosos reproches a los especuladores inmobiliarios y les reclamó una actitud más solidaria.

Pero, “del dicho al hecho, aún queda un buen trecho”, suele decirse para desconfiar de los discursos esperanzadores.

Lo ocurrido la última semana demuestra que el termometro social en materia de tierras esta con temperatura alta y desde el Gobierno; el Municipio; la Legislatura; y los Concejos deberán poner las barbas en remojo para empezar a dar respuestas y desactivar la especulación inmobiliria que sabe subir los precios mejor que cualquier supermercado de la zona.

 

El día después.

 

El propio Intendente, Gustavo Melella sabe que la decisión de desalojar los predios lo pondrá en el centro de las miradas de quienes aún esperan soluciones y se han inscripto en el largo listado de Tierras Municipales.

Por ello la semana pasada, en plena crisis, anunció su decisión de enviar un proyecto al Concejo Deliberante para tratar de abordar la problemática habitacional.

Se espera que la iniciativa sea ampliamente debatida y que todos los poderes del Estado se sumen para aunar esfuerzos en pos de una sociedad que a raíz de la explosión demográfica, crece a ritmos apresurados y deja a muchos marginados en el camino.

 

Un pasado pesado

 

Los ciudadanos de Río Grande, sin embargo, deben armarse de paciencia, 10 años de Jorge Martín como Intendente no se resuelven de un año para el otro. Es imposible solucionar el desprecio que Martín tuvo por la vivienda y la tierra a pesar de contar con numerosas herramientas dadas por el Concejo Deliberante como lo fueron la Dirección de Tierras Municipales; las partidas presupuestarias para comprar tierras, etc. etc.

Sin embargo, en 8 años de gestión, el ex intendente solo entregó 800 terrenos (sí, ochocientos), incluso, se dice, a discreción e ignorando el listado existente.

Por ello, Melella deberá apurar el trámite, pero la sociedad deberá ser paciente y colaborar porque ahora hay nuevas reglas y nuevas expectativas. 

« volver

Atención:Tu navegador es muy viejo. Para visualizar correctamente esta página necesitas Google Chrome ó la última versión de Internet Explorer